Preguntas frecuentes
Un embrague centrífugo es un componente mecánico que conecta y desconecta automáticamente un sistema de transmisión o accionamiento en función de la velocidad (rpm) del motor. Está diseñado para conectar o desconectar la transmisión a una velocidad definida cuando el régimen del motor aumenta o disminuye.
El embrague centrífugo se desarrolló originalmente para permitir que los motores de combustión funcionaran suavemente sin carga. En cuanto el motor alcanza un régimen determinado y ha desarrollado suficiente potencia, el embrague engrana automáticamente el lado de salida y transfiere la potencia al sistema de accionamiento de salida.
Esto hace que los embragues centrífugos sean ideales para aplicaciones como motocicletas pequeñas, karts, motosierras y cortacéspedes, donde se requiere un acoplamiento suave sin calar ni sobrecargar el motor.
La ventaja más importante de un embrague centrífugo:
La conexión y desconexión automáticas garantizan una transmisión de potencia más suave y eficaz y protegen el motor de esfuerzos innecesarios.
Un embrague centrífugo es un embrague automático que funciona en función del régimen del motor utilizando la fuerza centrífuga. Se suele utilizar en motos pequeñas, karts, motosierras y otras máquinas pequeñas. Funciona de la siguiente manera:
Ralentí/baja velocidad (estado desembragado):
A bajas velocidades, los muelles tiran de las zapatas de embrague (forros de fricción) hacia dentro. No hay contacto con el tambor y no se transmite par al eje de salida.
Aumento de la velocidad (fase de compromiso):
Al aumentar el régimen del motor, la fuerza centrífuga empuja hacia fuera las zapatas del embrague contra el tambor. La fricción entre las zapatas y el tambor hace que éste gire y se transmita la fuerza. Durante esta fase, el embrague puede patinar brevemente.
Alta velocidad (estado totalmente engranado):
A alta velocidad, las zapatas del embrague presionan completamente contra el tambor: se transmite toda la potencia. El eje de salida gira ahora a la misma velocidad que el motor. No debería haber más deslizamiento.
Desaceleración (desembrague):
Cuando el motor frena, la fuerza centrífuga disminuye. Los muelles tiran de las zapatas hacia atrás y se interrumpe el contacto con el tambor: el embrague se desembraga.
Estas son las razones
La velocidad de acoplamiento de un embrague centrífugo es crucial para un rendimiento óptimo. Si se acopla demasiado pronto o demasiado tarde, puede provocar una aceleración deficiente, un desgaste excesivo o incluso el calado del motor.
Compromiso temprano
Síntomas: El motor tartamudea, acelera mal, el embrague se sobrecalienta.
Posibles causas y soluciones:
Embrague tardío
Síntomas: Retraso en la transmisión de potencia, motor revolucionado, pérdida de potencia.
Posibles causas y soluciones:
Conclusión:
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