Nuestro freno centrífugo „más caliente“ actualmente, el 0165-01484

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La producción de acero es un proceso exigente que requiere diversas precauciones de seguridad. Uno de los pasos más importantes en la producción de acero es la tecnología del convertidor. Un posible dispositivo de protección contra la inclinación incontrolada del convertidor es el uso de un freno centrífugo, ya que funciona de forma puramente mecánica y sin electricidad. Un convertidor es un gran contenedor en el que el arrabio se convierte en acero.

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Los frenos centrífugos funcionan según el principio de la fuerza centrífuga. Constan de una carcasa, un cubo, contrapesos centrífugos, muelles y forros de freno, que están conectados al eje de rotación del convertidor a través de un engranaje de transmisión. Cuando el convertidor tiende a verter, esto se consigue mediante un movimiento de rotación. Un freno centrífugo no puede detener por completo el convertidor, pero puede reducir la velocidad y garantizar así un movimiento seguro y controlado. En caso de imprevisto, como una avería o un fallo del sistema de accionamiento, los frenos centrífugos pueden ralentizar el convertidor de forma segura y minimizar así los peligros potenciales. Este ejemplo no es una tecnología de accionamiento clásica, pero no deja de ser un reto y muy interesante.

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